Para los estadounidenses, la afición fue clave en el histórico triunfo que le dio a Guatemala el pase a la Copa del Mundo Sub-20 de la FIFA.
A propósito del aniversario 14 del día de la clasificación de la Bicolor ante Estados Unidos, vuelvo a publicar el testimonio del entrenador Tomas Ronge, con quien conversé en el 2016.
El día que la afición de Guatemala hizo que Estados Unidos tuviera miedo. Los gringos lloraron en el estadio Mateo Flores. Ese día la historia cambió para ambos.

Bobby Wood nunca olvidará aquel 6 de abril de 2011, cuando su selección perdió 2-1 ante la Bicolor. Esa noche mágica para los chapines, fue trágica para el atacante que por aquel entonces ya jugaba en Alemania. Guatemala clasificó a su primer Mundial Sub-20, y Estados Unidos – el favorito- se volvió a casa con las manos vacías.
Al terminar el juego Wood lloró sin cesar. El seleccionador Sub-20 Thomas Rongen buscó consolarlo, diciéndole que “solo era un juego”.
“Me dijo que lo disculpara, que había sentido miedo, que escuchaba a la afición”, me confesó Rongen, mientras compartía un almuerzo en un prestigioso hotel de Guatemala. Hoy viene como analista de una televisora internacional.
“La gente gritaba muchas cosas, hasta repetían el nombre de Osama Bin Laden”, agregó a la tertulia el otrora entrenador del DC United (campeón de la MLS en 1996).
Mynor Mazariegos que por aquellos días iniciaba a teclear en el Siglo 21, aprovechó el día libre para ir a ver desde la tribuna el juego. El Gordito –en otro contexto- en la cena, aseveró como el Mateo Flores latía a favor de los nuestros y en contra de los norteamericanos, con las mismas palabras que Rongen.

“Las cosas han cambiado, hasta la gramilla es diferente (en relación a los noventa)”, tiró Marcelo Balboa, quien jugó tres mundiales con EEUU. Aunque se mostró respetuoso al pisar ayer el fortín de la zona 5, ahora como analista.
Wood hoy está de vuelta (en marzo de 2016). Las cosas han cambiado mucho, ya que Estados Unidos ha preparado mentalmente a sus selecciones con entrenamientos en canchas hostiles. Tomaron precauciones principalmente en sus selecciones inferiores.

Eso sí, el jugador 12 de Guatemala también ha agregado nuevas frases al repertorio, que ya forman parte del folclore del futbol.
Esto es futbol, no es la guerra, no lo vayan a mal interpretar.
*Este artículo fue publicado originalmente el 29 de marzo de 2016.






Deja un comentario