La derrota 1-0 ante Canadá deja preocupación en el inicio del segundo proceso de Luis Fernando Tena al frente de la Selección Nacional de Guatemala. Más allá del resultado, el equipo dejó sensaciones encontradas, pero quedó en evidencia que hay que competir más y asumir mejor los partidos desde el arranque.

Guatemala no salió a buscar el juego en la primera etapa. Canadá, sin ser una selección arrolladora, encontró facilidades porque la Azul y Blanco cedió espacios y jugó durante muchos pasajes al ritmo del rival. Poco en ofensiva y un error en defensa terminaron pasando factura.
Entre los aspectos positivos aparece el debut de Marvin Ávila, así como las primeras apariciones de Damián Rivera y Jeffry Bantes, aunque estos dos últimos sin mayores brillos. Ávila dejó detalles interesantes, mostró movilidad y personalidad; no le pesó el escenario, pero está claro que se encuentra en una zona de crecimiento que debe seguir desarrollando.

La gran figura de Guatemala fue el portero Kenderson Navarro, quien respondió de manera notable y evitó dos o tres goles claros, manteniendo al equipo con vida hasta el tramo final del encuentro.
El balance deja claro que hay mucho por corregir. Tena está en la búsqueda del recambio, pero también deberá evaluar con cuidado a los futbolistas que convoca, entendiendo que hay jugadores que ya no están para selección. El proceso apenas comienza, pero el margen de error es corto.







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